Eric Jiménez: “No soy escritor; cuento mi vida como en la barra de un bar”

El batería de Los Planetas y Lagartija Nick se abre en canal en su segundo libro, 'Viaje al centro de mi cerebro', invitando al lector a un viaje por su vida

LIBRO ERIC LOS PLANETAS - Dani B-3
El libro se puede encontrar en múltiples librerías por 18,9 euros | Foto y vídeo: Dani B. / GD
Rosa Núñez
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Eric Jiménez es un hombre inquieto y con muchas ganas de vivir y disfrutar la vida. Así lo refleja en cada charla y en sus libros. Este batería tiene tantas anécdotas que contar que ya ha publicado su segundo libro, ‘Viaje al centro de mi cerebro’, tras el éxito de ‘Cuatro millones de golpes, un recorrido por la increíble vida del batería de Los Planetas y Largartija Nick’, como se puede ver en la entrevista en vídeo que acompaña a este artículo, disponible en el canal de Youtube de GranadaDigital.

En El bar de Eric recibe tras la barra a clientes y fans el batería de Los Planetas y Largartija Nick, que tras años encima del escenario y recorriendo caminos y carreteras en furgoneta, tiene a sus espaldas mil historias que contar. En ‘Viaje al centro de mi cerebro’, Eric le regala al lector un billete para montarse con él en esa furgoneta y vivir “varias aventuras que he vivido a lo largo de mi carrera”, además de “aventuras por las calles de Granada y también un viaje hacia mi interior”, explica el músico granadino.

Eric escribe “de manera rápida, sin meditar mucho lo que pongo”, sabiendo que corre el riesgo de que lo que escriba no le guste al día siguiente, aunque luego no lo borre porque “me gustan las cosas en estado puro”. El proceso para escribir el libro comenzó por grabar el voz todas las anécdotas, como hizo Eric con ‘Cuatro millones de golpes, un recorrido por la increíble vida del batería de Los Planetas y Largartija Nick’, pero luego empezó a escribirlo y “Holden Centeno le ha dado sentido y lo ha corregido”, declara Eric.

Eric contó con la ayuda de Holden Centeno para poner orden a todas sus anécdotas | Foto: Dani B. / GD

“Yo no soy escritor, yo cuento mi vida -admite-. Un escritor tiene que preocuparse de que las letras muestren su vocación de escritor y su rico vocabulario, y a mí me importa un carajo; a mí me importa contar una historia como en la barra de un bar“. Según el batería, con estos libros ha conseguido “que mucha gente que no lee, se abra a la literatura”.

En ‘Viaje al centro de mi cerebro’, el lector, o el viajero, podrá pasar del llanto a la carcajada en una misma página, pues “también hay partes muy emotivas”. El libro se estructura en capítulos, divididos por kilómetros, en los que se van contando las anécdotas en cuestión, desde momentos en los que destaca “los excesos de la gente de las producciones de los espectáculos” hasta un día en el que jugó “al tiro de enanos”, pasando por “uno de los días más importantes de mi vida, cuando hace dos años me case”, o “las despedidas y muertes que he tenido”, expresa. Además, incluye un diccionario “en el que me río, primero de mí y después de todos mis compañeros de esta industria, la cual me parece muy valiente y a la que le tengo muchísimo respeto, pero de la que también destaco vicios tomándome la licencia de hacer un ‘Mortadelo y Filemón'”, admite Eric.

Con respecto a esto último y a los momentos malos de su vida, siempre “le saco un punto de humor”, igual que “cuando hablo de algo divertido, le meto una desgracia porque no me gusta lo happy, sino que me gusta que la historia tenga algo ácido”, comenta el batería, y añade: “Me río de mi propia desgracia y eso me ayuda a seguir hacia delante”.

Eric señala que no le gustan las historias ‘happys’ | Foto: Dani B. / GD

Este diario de abordo es la continuación de ‘Cuatro millones de golpes, un recorrido por la increíble vida del batería de Los Planetas y Largartija Nick’, pues en aquél se incluyen todas las cosas “que no cabían en el anterior: no podía editar un primer libro que tuviera las mismas paginas que ‘Los pilares de la Tierra’ de Ken Follet”, dice entre risas. Con respecto al primer libro, “se quedó tanto material fuera y me han seguido sucediendo tantas cosas, como por ejemplo, la pandemia, que tenía necesidad de volver a escribir. Además, también es un como una terapia para mí porque cuando escribo lo que me ha pasado, luego me cuesta muchísimo leerlo porque no doy crédito a que realmente me haya pasado todo eso”, añade.

Tanto es así que, según Jiménez, “hay posibilidad de ver un tercer y hasta un cuarto libro porque sigue habiendo muchas anécdotas que se han quedado fuera”, pero claro, “que haya o no mas libros dependerá de las ganas que tenga de seguir contando todas las historias surrealistas que me pasan”, manifiesta. De momento “las escribo para que no se me olviden”, a pesar de que “tengo una memoria increíble, espeluznante, y doy muchos detalles”, continúa, aunque “dicen que cuando recuerdas todo es que lo has pasado fatal, y probablemente. Yo me di cuenta de algunos detalles de cómo lo había pasado de mal con el paso del tiempo; en mi infancia y adolescencia, creía que era feliz y luego vi que no porque me pasaron muchas cosas que hicieron crecer dentro de mí inseguridades que he superado a través de la música porque es mi burbuja; cuando me meto en la batería es como mi espacio en el que me siento protegido de todo”.

Tanto en este libro como en el anterior, Eric Jiménez se abre en canal: “Se me puede conocer perfectamente, soy un tipo desde lo mas clásico hasta lo mas surrealista”. En este libro, que además se escribió durante el confinamiento, el batería admite que “cuento mis pánicos con la pandemia y plasmo lo que siento al instante. En el primer capítulo ya expreso el miedo y la inseguridad que tengo con esta situación. Luego hay un capítulo, ‘La encerrona’, que es cuando empieza el estado de alarma y reflexiono sobre que la gente no va a cambiar con esto, sino que el cabrón va a seguir siendo incluso más cabrón”.

Una de las anécdotas más ácidas de Eric le sucedió en el cementerio de Granada | Foto: Penguin Random House Grupo Editorial

Una de las anécdotas que Eric cuenta al equipo de GranadaDigital entre risas le ocurrió mientras hacía la promoción del propio libro: “Elegí hacerme fotos en el cementerio de Granada. Iba vestido de negro y llevaba dos maletas, representando el último viaje. Iba con la fotógrafa, cuando, al entrar, me encontré a un amigo que me abrazó y me dijo ‘Joder, ¡eres la hostia!’. Resulta que se le había muerto un familiar y pensaba que yo iba a verlo, así que me tuve que quedar con la fotógrafa en el entierro, que me decía ‘Se nos va la luz’ y yo le decía ‘Ya, pero se le ha ido un familiar a este amigo y piensa que he venido a verlo y ya nos tenemos que quedar'”.

Si en este punto, el lector se está preguntando por qué hacer las fotografías de la promoción de un libro en el cementerio, Eric asegura que “me encantan los cementerios, son preciosos. Son tristes pero, a nivel de sonido, tienen una paz tremenda, con los pájaros cantando y ‘el sonido del silencio’. Además, el de Granada es muy bonito, y siempre me ha resultado curioso ver cómo el sitio más oscuro de la ciudad tiene ese colorido con tantas flores”.

En el libro, el político Eduardo Madina es quien realiza el prólogo, el aperitivo a este viaje al centro del cerebro de Eric. “Madina y yo tenemos una amistad terrible desde que nos conocimos hace varios años. Yo lo admiraba desde hacía muchísimo tiempo, y eso que no admiro a los políticos, pero sí a las personas. Siempre se lo digo, que en cualquier partido que estuviera, le votaría. Por eso me hacía mucha ilusión que el prólogo lo hiciera alguien que me conoce de verdad, no sólo de tocar la batería”, aclara el granadino.

‘Viaje al centro de mi cerebro’ se puede encontrar en cualquier librería, como Fnac, El corte inglés, Picasso, en Discos Bora-Bora, Amazon, o en el propio bar de Eric, por 18,9 euros.







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